El presente artículo tiene como objetivo crear consciencia, informar y compartir con ustedes un breve análisis crítico sobre el cambio climático enfocándonos en América Latina y el Caribe, es importante realizar campañas, por diferentes medios a toda la población sobre este tema, sus consecuencias, que hacer al respecto, y demás información referente al mismo.

De acuerdo a esto, es importante establecer políticas de conciencia y cultura sobre el tema, y promover actividades en pro de mejorar esta situación, como dicen la suma de muchos cambios pequeños conllevan a un gran cambio.  Una de las tantas maneras de contrarrestar de forma individual, es promoviendo la siembra de árboles, reciclando, promoviendo en nuestras comunidades la clasificación de los desechos, promoviendo la compra de productos preferiblemente biodegradables, entre muchas estrategias adicionales. De esta manera, podemos poner nuestro grano de arena en contrarrestar esta situación mundial, que todos ya hemos empezado a vivir indiferentemente de la región donde se viva.

Ahora bien, es vital que los gobiernos enfoquen y sean coherentes, en los esfuerzos sobre las energías renovables y disminuir a su máxima expresión el uso de combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas metano; por nombrar algunos, siendo estos principalmente los responsables del efecto invernadero. Además de ello, es importante conocer el impacto actual con ayuda de los expertos en clima, para crear estrategias mundiales que permitan que las poblaciones más vulnerables y público; en general cuenten con la educación y herramientas necesarias, para reducir en lo posible los estragos y peligros que conllevan; este tipo de cambios. Ya hemos ido viendo con el transcurso del tiempo, como el deshielo y los glaciares ha contribuido a que se eleve el nivel del mar; lo cual influye en los climas mundiales. Esto desencadenan cambios tan drásticos, como grandes sequias o lluvias; que a su vez conllevan a inundaciones catastróficas o incendios forestales de gran magnitud.

De acuerdo a estas consideraciones está en nuestras manos, el hacer lo necesario para empezar a revertir o disminuir la velocidad de nuestras acciones diarias en el trato con el ambiente, ya que se está viendo afectado; ocasionando cambios climáticos a nivel mundial o seguir en su defecto viviendo los cambios drásticos que conllevan el no hacer nada al respecto.

A continuación, les dejo información para crear conciencia referente al tema.

El cambio climático, se refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Estos cambios pueden ser naturales, debido a variaciones en la actividad solar o erupciones volcánicas grandes. Pero desde el siglo XIX, las actividades humanas han sido el principal motor del cambio climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.

Así mismo, la quema de combustibles fósiles, genera emisiones de gases de efecto invernadero, que actúan como una manta que envuelve a la Tierra; atrapando el calor del sol y elevando las temperaturas. Es importante resaltar, que las emisiones principales de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático, son el dióxido de carbono y el metano. Estos proceden, del uso de la gasolina para conducir un coche o del carbón para calentar un edificio; por ejemplo. El desmonte de tierras y bosques, también puede liberar dióxido de carbono. La agricultura y las actividades relacionadas con el petróleo y el gas, son también otras fuentes importantes de emisiones de metano. La energía, la industria, el transporte, los edificios, la agricultura y el uso del suelo se encuentran entre los principales emisores.

Al mismo tiempo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha realizado una publicación que lleva por nombre, "Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) sobre las Bases Físicas del Cambio Climático", en él se analizan, las consecuencias del cambio climático en el futuro, en dicha publicación se busca conseguir soluciones a dicho problema, el cual es realmente alarmante.

La temperatura media de la Tierra es ahora 1,1 °C más elevada que a finales del siglo XIX, antes de la revolución industrial, y más elevada en términos absolutos que en los últimos 100 000 años. La última década (2011-2020) fue la más cálida registrada. En esa línea, cada una de las cuatro décadas últimas ha sido más caliente que cualquier otra década desde 1850. Mucha gente piensa que el cambio climático significa principalmente temperaturas más cálidas. Pero el aumento de la temperatura es sólo el principio de la historia. Como la Tierra es un sistema, en el que todo está conectado, los cambios de una zona pueden influir en los cambios de todas las demás.

Las consecuencias del cambio climático incluyen ahora, entre otras, sequías intensas, escasez de agua, incendios graves, aumento del nivel del mar, inundaciones, deshielo de los polos, tormentas catastróficas y disminución de la biodiversidad. El cambio climático puede afectar a nuestra salud, a la capacidad de cultivar alimentos, a la vivienda, a la seguridad y al trabajo. Algunos de nosotros ya somos más vulnerables a los impactos climáticos, como las personas que viven en pequeñas naciones insulares y otros países en desarrollo. Condiciones como el aumento del nivel del mar y la intrusión de agua salada han avanzado hasta el punto de que comunidades enteras han tenido que reubicarse, y las prolongadas sequías están creando un riesgo de hambruna. Se prevé que en el futuro aumente el número de «refugiados climáticos».

Según los últimos informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), miles de científicos y revisores gubernamentales coincidieron, en que limitar el aumento de la temperatura global a no más de 1,5 °C nos ayudaría a evitar los peores impactos climáticos y a mantener un clima habitable. Sin embargo, las políticas actuales apuntan a un aumento de la temperatura de 2,8 grados centígrados para finales de siglo. Las emisiones que provocan el cambio climático proceden de todas las partes del mundo y afectan a todos, pero algunos países generan mucho más que otros. Existen siete (07) países clasificados como los mayores emisores - China, Estados Unidos, India, la Unión Europea, Indonesia, Rusia y Brasil – quienes fueron los causantes de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial en 2020. Todo el mundo debe tomar medidas en lo que respecta al clima, pero las personas y los países que crean más problemas tienen una mayor responsabilidad para actuar primero.

 En este marco de ideas es importante señalar, que en la actualidad existen marcos y acuerdos globales para guiar el progreso, como lo son:

·         Objetivos de Desarrollo Sostenible.

·         La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

·         El Acuerdo de Paris.

Las tres amplias categorías de acción son:

·         Reducir las emisiones.

·         Adaptarse a los impactos climáticos.

·         Financiar los ajustes necesarios. 

Dentro de ese marco, el cambio de los sistemas energéticos de los combustibles fósiles a las energías renovables, como la solar o la eólica, reducirá las emisiones que provocan el cambio climático. Pero tenemos que empezar ya mismo. Aunque una coalición cada vez más numerosa de países se compromete a alcanzar las emisiones cero para 2050, alrededor de la mitad de los recortes en las emisiones deben producirse antes de 2030 para mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C. Este logro requiere grandes reducciones en el uso de carbón, petróleo y gas. Para evitar consecuencias climáticas catastróficas, para antes de 2050, debemos reducir en más de dos tercios la extracción de las reservas actuales confirmadas de combustibles fósiles.

A este respecto, la adaptación a las consecuencias del clima protege a las personas, los hogares, las empresas, los medios de subsistencia, las infraestructuras y los ecosistemas naturales. Abarca los impactos actuales y los probables en el futuro. La adaptación será necesaria en todas partes, pero debe darse prioridad ahora a las personas más vulnerables y con menos recursos para hacer frente a los riesgos climáticos. La tasa de rendimiento puede ser alta. Los sistemas de alerta temprana de catástrofes, por ejemplo, salvan vidas y bienes materiales, y pueden aportar beneficios hasta 10 veces superiores al coste inicial.

Al mismo tiempo, la acción climática requiere importantes inversiones financieras por parte de gobiernos y empresas. Pero la inacción climática es mucho más cara. Un paso fundamental es que los países industrializados cumplan su compromiso de aportar 100 000 millones de dólares anuales a los países en desarrollo para que puedan adaptarse y avanzar hacia economías más ecológicas. El clima de Latinoamérica está cambiando debido principalmente a las crecientes concentraciones de dióxido de carbono atmosférico. Los patrones de precipitación están cambiando, las temperaturas están aumentando y algunas áreas están experimentando cambios en la frecuencia y severidad de los fenómenos meteorológicos extremos, como las lluvias intensas. Los impactos van desde el derretimiento de los glaciares andinos hasta devastadoras inundaciones y sequías.


Los dos grandes océanos que rodean el continente, el Pacífico y el Atlántico, se están calentando y acidificando a medida que aumenta el nivel del mar.

Desafortunadamente, se esperan mayores impactos en la región ya que la atmósfera y los océanos siguen cambiando rápidamente. El suministro de alimentos y agua se verá afectado. Los pueblos y las ciudades, así como la infraestructura necesaria para sostenerlos, estarán cada vez más en riesgo. La salud y el bienestar humano se verán afectados negativamente, así como los ecosistemas naturales.

Bibliografía

https://www.youtube.com/watch?v=4QEW0DHWIlg

https://www.un.org/es/climatechange/what-is-climate-change



ESCASEZ DE AGUA Y EMBALSES VACÍOS - LA GRAN SEQUÍA

 

El audiovisual de nombre “La Gran Sequía: Escasez de agua y embalses vacíos” de DW, ofrece una mirada profunda y preocupante sobre la creciente crisis mundial del agua. Con un enfoque en las consecuencias de la sequía en todo el mundo, el documental destaca cómo la falta de agua está afectando a millones de personas y comunidades.

 

De acuerdo a ello, es importante señalar que el agua es el compuesto clave para la existencia de la vida en la Tierra, y su circulación constante asegura el ciclo vital. Sin embargo, el cambio climático y la creciente demanda de agua por parte de la industria, la agricultura y la población mundial están afectando el equilibrio del sistema. Existen nuevas posibilidades tecnológicas y conocimientos prehistóricos que ofrecen ideas para proteger el agua potable a largo plazo. Una de estas iniciativas es el buque de expedición alemán, que busca explorar yacimientos de agua potable de dimensiones desconocidas. Los glaciares de los Alpes son fundamentales para el abastecimiento de agua de millones de personas, pero lamentablemente, su estado no es muy bueno, ya que están perdiendo alrededor del 2% de su masa al año. Los investigadores están midiendo el espesor de la nieve para determinar las variaciones en la masa del glaciar y calcular exactamente cuánto volumen se pierde cada año.

 

Ahora bien, los pronósticos más recientes indican que se está perdiendo todo el equilibrio entre evaporación y precipitaciones que ha existido durante siglos, lo que supone una gran amenaza para el suministro de agua potable de todos los seres vivos, ya que la cantidad de agua dulce en la Tierra es limitada. En su última medición, los glaciólogos constataron una cantidad históricamente baja de nieve, la más baja desde que comenzaron las mediciones en 1918. Los investigadores también están explorando otras iniciativas, como la agricultura de precisión y el uso de agua de lluvia para riego, para proteger el agua potable a largo plazo. Es esencial trabajar en conjunto para proteger y cuidar el agua, ya que es una fuente vital para la vida en nuestro planeta.

 

Por otro lado, el suministro de agua está en auge, gracias a los glaciares que proporcionan agua durante todo el año. Sin embargo, cuando los glaciares disminuyan y eventualmente desaparezcan, se reducirá significativamente el suministro de agua. Es importante señalar que ellos, actúan como depósitos de almacenamiento natural de agua, almacenando la nieve en invierno y liberándola en verano, lo que garantiza una cantidad constante de agua en verano. Sin embargo, sin los glaciares, la cantidad de agua disponible se reducirá y se volverá más dependiente de las precipitaciones.

 

En base a lo anteriormente expuesto, la solución propuesta es acumular el agua derretida en embalses para imitar el efecto de almacenamiento natural de los glaciares. Aunque esta es una solución tecnocrática, deberíamos preguntarnos si no es importante dejar la naturaleza tal como está. En cuanto a los glaciares, están disminuyendo en tamaño y cantidad, y aunque el invierno pasado cayó más nieve que en los últimos 20 años, no hay un cambio de tendencia en la disminución de la masa de los glaciares.

 

Dentro de esta perspectiva, el Ródano es uno de los ríos más caudalosos de Francia, y el lago de Ginebra es una de las mayores reservas de agua dulce de Europa occidental. Sin embargo, la masa de los glaciares está disminuyendo y la valiosa agua de deshielo se precipita hacia el mar prácticamente sin obstáculos, lo que disminuye el suministro de agua. Faltan planicies de inundación que recuperen los acuíferos a lo largo del curso del río y que absorban las inundaciones en caso de fuertes lluvias. Otro caso importante de señalar son la isla de la Barthelasse es una de las islas fluviales más grandes de Europa y sirve como refugio para la flora y fauna. También es una planicie aluvial que protege contra inundaciones durante las crecidas del río. En algunos lugares, es importante dejar espacio a los ríos para que puedan desbordarse durante las crecidas, lo que ayudará a reponer automáticamente el agua subterránea de forma gratuita. El delta fluvial de la Camarga está siendo construido por el hombre con compartimientos o canales de riego y salinas, lo que interrumpe el proceso natural del delta fluvial.

 

Es importante señalar que recientemente, se está reactivando una técnica que los antecesores de los incas habían instalado hace 1.400 años en las montañas de la capital. Los estrechos canales construidos en la roca desvían el agua de los arroyos naturales de las montañas. El principio de las llamadas amunas es sencillo pero ingenioso. Las amunas son infraestructuras prehispánicas cuya función es captar las aguas excedentes de un afluente, sea este una quebrada o un río. Estas aguas son captadas después del escurrimiento de las lluvias que se produce en las partes altas. Este afluente se deriva a zonas previamente identificadas, sean éstas de rocas fisuradas o fracturas, en la cual también contamos con tierra de alta permeabilidad.

 

Durante la temporada de lluvias, el agua ya no se precipita sin control hacia los valles para fluir en ríos embravecidos hacia el mar, sino que se desvía y puede filtrarse lentamente por una amplia zona. Los diseñadores originales de estos canales ya tenían un profundo conocimiento de la geología de su región. Hace más de 1400 años, las amunas alimentaban de manera específica las capas subterráneas de agua, que luego, por lo general, a kilómetros de distancia, afloran en forma de manantiales. En función del subsuelo, el agua tarda semanas e incluso meses en completar el recorrido, y así se almacena el preciado líquido durante largos periodos de tiempo hasta bien entrada la estación.

 

Si nos fijamos simplemente en Europa, vemos que Italia tuvo la mayor brecha de agua en 2019, el último año para el que hay datos disponibles. A lo largo de la costa este, la brecha se situó en 1,5 kilómetros cúbicos de agua. El riego y la industria se enfrentaron a las mayores brechas, aunque la brecha para el uso doméstico del agua también fue alta. otro lado Italia tras sufrir en 2022 la peor sequía de los últimos 70 años, se enfrenta a otro año de escasas lluvias y nevadas, aunque los lagos y ríos del país se están secando, lo que pone en alerta a los agricultores. En el caso de Bulgaria fue el segundo país con mayor escasez hídrica, con 1,2 kilómetros cúbicos, debido a la demanda industrial. En este país, la escasez de agua se debe en parte a los proyectos de presas sin terminar y a la prolongada desecación del agua potable para las necesidades industriales, que a menudo provocan un racionamiento estacional para los ciudadanos.

En ese mismo contexto, Malta, el sur y el este de España, el sur de Portugal y el oeste de Francia también se enfrentan a mayores déficits de agua que el resto de Europa. En el caso de Malta, el cambio climático y la subida del nivel del mar son las mayores amenazas, ya que amenazan con agotar el 16 % de sus aguas subterráneas en los próximos 80 años. España, por su parte, sufre desde finales de 2022 una sequía prolongada que destruye las cosechas. El país acaba de enfrentarse al mes de abril más caluroso y seco desde que comenzaron los registros en 1961.

En resumen, los seres humanos a nivel mundial están utilizando más agua de la que existe en el mundo proporcionadas mediante sus ciclos naturales. Se estima que más de un tercio de la población mundial vive actualmente con escasez de agua, lo que significa que la demanda de agua en su región supera el suministro renovable durante al menos un mes al año. Según ONU-Agua, en 2025 esta cifra podría ascender a la mitad de la población mundial.

Es imperante establecer políticas de protección de este tipo de recurso, el cual es vital para la vida en la tierra, una manera de contribuir con ello es creando conciencia informando sobre las consecuencias, qué hacer con el fin de crear cultura en las poblaciones del mundo sobre su papel importante en esta labor, la cual consiste en parte, en el uso adecuado de este recurso y la protección de su uso indiscriminado lo cual conlleve a su contaminación, ya que indirectamente estaríamos contribuyendo a la contaminación del sistema completo natural.

Parte de los factores que también influyen en esta situación es la forma como está distribuida la población y su crecimiento, la rapidez con la que desarrollan los urbanismos y como se indicó en el párrafo anterior las políticas erradas por parte de los gobiernos del mundo en la administración de este tipo de recursos. Es increíble, sorprendente y preocupante lo que se logra ver en el contenido audiovisual, como los glaciares se han ido derritiendo el agua dulce el cual conserva y como ello repercute en el suministro de agua para las plantas y vida en general, el cual de seguir la tendencia a no hacer nada al respecto terminaremos dependiendo de cuando existan lluvias para contar con algo del suministro líquido.

Es importante resaltar que este tipo de situación conlleva a que el aire se caliente y seque el suelo. Las sequias que estos ocasionan llevan a depender en su gran mayoría de las aguas subterráneas que puedan existir, que, en estos casos por su mala administración, tienden a agotar el recurso a una velocidad más rápida de la que se podrá reponer, agravando en gran medida la situación. En la actualidad una gran cantidad de este recurso hídricos, es destinado para el riego de cultivos, área que se ha ido incrementando de manera exponencial por la multiplicación de las poblaciones a nivel mundial y a su vez la necesidad de ser cubierta para la producción de alimentos para los seres vivos.

Para finalizar, parte de las soluciones que algunos gobiernos han ido implementando son la construcción de represas y embalses. Junto a ello otras medidas como regular la cantidad de agua destinada para la agricultura.

Bibliografía

 

https://www.youtube.com/watch?v=OXmeH6s9ffl

https://es.euronews.com/green/2023/05/11/escasez-de-agua-donde-hay-mas-riesgo-y-que-hacer-para-tratar-de-evitarlo

https://tierrasustentable.com/ambiente/resumen-dw-documental-la-gran-sequia-escasez-de-agua-y-embalses-vacios/

 


Clima extremo, ¿qué nos espera?

 

En el presente artículo vamos a suministrar información al lector sobre los climas extremos que nos esperan y nos han venido causando estragos a nivel mundial, producto de múltiples factores que se estarán detallando, así como también casos puntuales vividos en algunos países del mundo, en ello podremos evidenciar y concientizar sobre, sobre la importancia y urgencia con la cual se requiere que la población a nivel mundial y los líderes de los gobiernos a nivel mundial creen estrategias y políticas que se cumplan para reducir tantas catástrofes de índole natural que han venido pasando  desde hace años por los cambios climáticos producto del efecto invernadero.

De acuerdo a lo anteriormente expuesto, podemos decir que cada vez con más frecuencia, los días de verano se convierten en períodos de sequía y las precipitaciones se convierten en inundaciones catastróficas. Si bien el clima ha sido relativamente regular y estable durante los últimos siglos, ahora parece estar fuera de control. ¿Cómo podemos protegernos? En realidad, no hay nada de malo en buen tiempo sostenido durante el verano, ni tampoco en que llueva de vez en cuando. Pero cada vez con más frecuencia, los cálidos días de verano se convierten en olas de calor, y las fuertes lluvias, en inundaciones catastróficas. El tiempo se ha vuelto más extremo.

En ese mismo orden, podemos señalar el caso del alcalde Frank Harsch ,quien  nunca olvidará el 29 de mayo de 2016. Estaba en su despacho en el Ayuntamiento, fuera llovía fuerte. "De repente, empecé a oír ruidos que, al principio, no sabía identificar. Y después noté cómo vibraba el edificio", recuerda. Lo que vio por la ventana fue un shock para él: una inundación arrasaba el centro de su municipio, Braunsbach, en el distrito de Schwäbisch Hall. Coches y rocas, arrastrados por una marea marrón. "Son imágenes que no logro olvidar", dice mirando atrás. Una fuerte tormenta con intensas lluvias bastó para convertir el arroyo del pueblo en un monstruo, y el municipio, en zona catastrófica. Desde hace unos años, se repiten con mayor frecuencia este tipo de fenómenos extremos: fuertes lluvias e inundaciones, pero también todo lo contrario, olas de calor y sequías que duran meses. Incluso en el verano de 2021, lleno de inundaciones y no solo en el valle del Ahí, hubo sequía en muchas regiones.

Ahora bien, Bernhard Frauenberger, director de política forestal, conoce de primera mano estos problemas. Pese a que hubo días de lluvia en el verano de 2021, en Soonwald, la región boscosa de la que está a cargo, ve cómo se mueren los árboles, incluso hayas de raíces profundas. Simplemente se secan. El suelo del bosque solo tiene humedad en la superficie, a unos pocos centímetros de profundidad todo está "seco como un hueso", explica. "Y eso muestra lo escasas que fueron las precipitaciones en los últimos tres años". Ahora intenta aprovechar la poca lluvia que cae en el bosque lo mejor posible con una gestión inteligente del agua.

Como podemos apreciar, La coincidencia de devastadores fenómenos meteorológicos en distintos puntos del planeta ha situado el cambio climático en el foco del debate político y de la preocupación social. Por otro lado, es importante conocer que el termómetro de un pequeño pueblo canadiense llega un domingo de junio hasta los 46,6 grados, la temperatura más alta de la que hay registros hasta ahora en ese país norteamericano. Al día siguiente, sube hasta los 47,9. El martes, solo 24 horas más tarde, se alcanzan los 49,6 grados, un récord más propio de Bagdad que de una aldea del suroeste de Canadá. Un día después, cuando el calor amaina un poco, llegan los incendios forestales. Y al domingo siguiente apenas quedan casas sin chamuscar en el pueblo. No es el argumento de una película de catástrofes ni uno de los crueles castigos divinos del Antiguo Testamento. Es lo que ocurrió a finales de este junio en Lytton, el municipio de 200 habitantes de la Columbia Británica que quedó arrasado por el fuego tras convertirse en el punto cero de la tremenda e inusual ola de calor que azoto la costa noroeste de Norteamérica.

En resumen, los eventos extremos que han venido sucediendo a nivel mundial sobre los fenómenos de climas extremos, son productos del cambio climático que desde hace años ha venido haciendo estragos de muchas formas, mediante incendios forestales, inundaciones, climas de altas y bajas temperaturas como nunca antes se habían registrado, pueden servir para crear conciencia de la población a nivel mundial y tomar cartas en el asunto. Así como también crear conciencia en los líderes de los gobiernos para la toma de decisiones en conjunto por un mismo objetivo, motivado a la situación de emergencia que estamos viviendo.

El último gran informe del IPCC, emitido por la ONU que desde hace más de tres décadas radiografía el cambio climático y sienta las bases del conocimiento, sobre el calentamiento tras; revisar toda la literatura científica. Ese tipo de estudio tiene múltiples objetivos, siendo uno de sus principales que los líderes de los gobiernos a nivel mundial cuenten con la información necesaria para la creación de políticas y estrategias para convertir esta situación. Teniendo en cuenta la urgencia que se requiere por parte de los gobiernos en las decisiones acertadas para contrarrestar los efectos del cambio climático y no se sigan agravando y presentando las situaciones que ya se han vivido en muchas partes del mundo.

Es importante comentar que existe un grupo de científicos que intenta responder de la forma más ágil posible a la pregunta que políticos, periodistas y ciudadanos en general suelen hacerse ahora ante una gran ola de calor o unas lluvias torrenciales: ¿está el cambio climático detrás? Estos especialistas, básicamente, lo que hacen es calcular la probabilidad de que un fenómeno extremo concreto se hubiera producido si no existiera el cambio climático. Seneviratne señala que “los efectos del cambio climático son particularmente claros para los extremos cálidos, incluidas las olas de calor”. Recuerda que esas olas ya se han vuelto “más intensas y más frecuentes en todo el mundo”. Se puede apreciar en Canadá o en España, donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha detectado también que las olas son más habituales, duraderas y fuertes en el país.

Los extremos de calor son una de las huellas más visibles de la crisis climática. Pero también el incremento de las temperaturas medias, que ya están 1,2 grados por encima de los niveles preindustriales —es decir, la media del periodo comprendido entre 1850 y 1900—. Pero, además, en la última década se concentran la mayoría de los años más cálidos jamás registrados en el planeta. El calor y las olas no son el único rastro que deja el cambio climático tras de sí. Otros fenómenos, como las lluvias torrenciales, también aumentarán en intensidad y virulencia en el planeta. Tras las enormes y mortíferas inundaciones de los últimos días en Centroeuropa y China, surge la misma pregunta: ¿está el calentamiento global detrás? “Es difícil cuantificar con precisión la contribución del cambio climático a las inundaciones en Alemania y China en este momento, pero ambos eventos se asociaron con precipitaciones muy fuertes”, responde Seneviratne. “Está bien establecido que los eventos de fuertes precipitaciones son cada vez más frecuentes e intensos en todo el mundo. Por lo tanto, es probable que el cambio climático inducido por el hombre haya contribuido a que estos eventos sean más intensos o más probables”, añade la climatóloga suiza.

Por otro lado, es importante resaltar, cuando en el 2015 se firmó el Acuerdo de Paris contra el cambio climático, los 200 países que lo cerraron se comprometieron a intentar que el incremento de la temperatura media del planeta no sobrepasase a final de siglo los 2 grados respecto a los niveles preindustriales y, en la medida de lo posible, quedarse por debajo de los 1,5 grados. Para eso sería necesario que a mediados de este siglo las emisiones globales fueran prácticamente cero. Un buen número de países que representan alrededor del 70% de las emisiones del mundo ya se ha comprometido a eso. Así lo han hecho, Europa o la nueva Administración de EE UU y, con algo menos de ambición, también China que ha puesto sobre la mesa llegar a las emisiones de dióxido de carbono netas cero en 2060.

Pero para alcanzar esas metas se necesita ya un cambio radical con, por ejemplo, una implantación masiva y rápida de renovables y de la movilidad eléctrica, como indicaba uno de los informes de Agencia Internacional de la Energía (AIE). Las políticas que tienen en marcha la mayoría de países no están encaminadas hacia esa dirección. Birol pone como ejemplo los planes para salir de la crisis de la pandemia: “Los gobiernos han puesto sobre la mesa hasta ahora para la recuperación de la covid 16 billones de dólares, pero solo el 2% ha sido para incentivar la energía limpia”. Esto se traduce en parte en que las emisiones mundiales volverán a crecer con fuerza este año. “Y en 2023 serán las más altas de la historia”, vaticina Birol, que advierte de que esto se producirá en un contexto de fenómenos extremos cada vez más frecuentes y virulentos por el cambio climático.

Bibliografia:

https://www.youtube.com/watch?v=0rzAluuejUw

https://www.dw.com/es/clima-extremo-qu%C3%A9-nos-espera/a-61240029

https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-07-25/el-clima-extremo-desafia-al-mundo.html


                                                                                                               Análisis Crítico: Marcos Morales

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