Marcos Morales - Comprensión de la Realidad Nacional, Latinoamericana y Mundial
Mi nombre es Marcos Morales, nací en caracas en Julio del año 87 en la parroquia de San Bernardino, me crie solo con mi madre, con la cual mientras ella trabaja y estudiaba en la universidad, yo estaba en una guardería o en la escuela. Todos los días al llegar en la noche a casa, era el tiempo que tenía para poder realizar mis tareas y de mi progenitora poder continuar en sus labores, pero esta vez del hogar y en mi atención.
Mi primaria y bachillerato fueron cursadas en diferentes planteles educativos entre Caracas y Guarenas, motivado a las situaciones económicas. Las materias que siempre me gustaron fueron las de cálculos, y en bachillerato recuerdo que, al cursar el tercer año, el profesor de matemáticas de ese nuevo plantel; logro explicar la cátedra de tal manera que es cuando sentí que mi profesión seria ingeniería; aunque para ese momento no había definido ninguna; justo ese mismo año y los posteriores, los profesores de física y química terminaron de demostrarme que la ingeniería seria mi profesión de vida. Todas esas vivencias fueron creando fortaleza y demostración que con esfuerzo todo lo que se propone se puede lograr. Mi madre en ese proceso logro su título universitario lo cual fue un orgullo y la referencia de que yo también lo podía lograr.
Una anécdota que me marco mucho durante mi niñez fue la vivencia de mi abuelo materno, militar y el mayor de 12 hermanos y sus hermanos. El desde muy temprana edad al igual que sus hermanos debían pararse muy temprano a buscar maíz para llevarlo a mi bisabuela a pilarlo, hacer arepas y salir a venderlas para poder costear los gastos de la casa y los estudios de todos ellos, siendo ello el impulso que todos tuvieron para ser grandes profesionales reconocidos en sus áreas, uno de ellos músico timbalero de Venezuela, Alfredo Padilla con su canción muy conocida “Quien la tumbo”. El conocer esa historia me reforzó junto a mi vivencia que siempre se puede lograr mejorar solo con esfuerzo y dedicación, haciendo todo de corazón.
En el año 2006, fue un año especial, presente prueba de admisión en la universidad para la carrera de ingeniería eléctrica en el turno diurno, turno que elegí por estar trabajando y estudiando al mismo tiempo. Muchas personas me decían que era imposible lograr estudiar ingeniería y trabajar al mismo tiempo, pero ya tenía la referencia de vida que me demostró que lo que quería podía lograrlo, solo era cuestión de esforzarme para lograrlo. Y también conocí a la que sería la madre de mis tres hijos.
Ese mismo año, surgió una oportunidad laboral que me llevo a cambiar de régimen diurno a nocturno y debía junto a ello cambiar para una carrera afín, decidiéndome a cursar ingeniería en telecomunicaciones. Esto fue algo al azar al principio lo del cambio imprevisto, pero poco tiempo después descubriría que sería la profesión de la cual me apasionaría ejercerla, logre entrar a una empresa importante en el área de tecnología solo cursando los primeros semestres aun de la carrera. Mi primer jefe en esa empresa me dijo unas palabras claves que aun las tengo presentes “Lo más importante es que siempre se tenga las ganas de hacer las cosas bien, de aprender, una buena actitud”. Y esa fue mi primera escuela a nivel profesional, comencé como un cargo junior y fue creciendo dentro de la empresa. Posterior a esa experiencia las oportunidades que se siguieron presentando me llevaron a crecer profesionalmente, lo cual me daba más fuerza y refirmaba que todo lo que se quiera lograr se puede.
A finales de la carrera, llego mi primer hijo en 2012 y años posteriores mis otras dos hijas 2013 y 2015, las cuales fueron el empuje para seguir avanzando tanto profesionalmente como laboralmente, ya tenía más razones por las cuales seguir adelante y cosechar un mejor futuro para ellos.
Desde que logre el título de ingeniero, tenía en mente continuar mis estudios académicos muy aparte de los cursos que constantemente realizo en mi área profesional, y una amiga por casualidad que le había nombrado que me interesaba seguir al siguiente nivel, es decir maestría, orientada al desarrollo de conocimientos y habilidades para poder ejercer de manera más eficiente y acertada las labores actuales de gerencia que llevo. Me hizo el comentario de las oportunidades de estudio que se apertura en la UNESR y de todas las opciones, el pensum que me gusto por su contenido fue el de gerencia estratégica en la cual me inscribí.

Y vamos por más. Éxitos. Nota 0.50.
ResponderEliminarÉxitos!!! Cada una de las experiencias que vivimos nos fortalecen como persona, lo importante es sacar lo mejor de cada una.
ResponderEliminarExitos y que el Padre de la Gloria te guíe en el cumplimiento de todas tus metas. Te bendigo
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